LO QUE HAY QUE SABER SOBRE EL USO DE LOS ÁCIDOS

Hoy en día, el tema de los ácidos no es que solo esté de moda, sino que se promueven por su concentración y fórmula para dar resultados concretos al rostro. Probablemente, más de una vez has escuchado, o leído, nombres tales como: ácido glicólico, láctico, hialurónico, salicílico, ascórbico…etc, y sin embargo, uno se queda con la duda de qué son o cómo utilizarlos.

Primero que nada, vamos a decir brevemente qué es un ácido:

Un ácido es un producto que lleva un pH inferior a 7, y sus fórmulas están altamente concentradas, y variadas, para dar un resultado general o en problemas específicos de la piel. Eso sí, no hay que confundirlo con un serum, ya que son productos distintos.

Los ácidos naturales se encuentran en los alimentos, y de ahí que la cosmética natural, y coreana, los lleve incluidos. Sin embargo, en este momento estamos hablando de los ácidos que te venden en gotero, ácidos puros, más de ‘laboratorio’.

Los ácidos, además, mantienen una concentración química diferente, y se pueden usar en su forma como tal, para elevar los resultados de nuestro tratamiento de belleza.

Pues bien, si te preguntas cuáles son los grupos de ácidos más conocidos en el tratamiento de la piel y rostro, te diremos que son estos:

Los ácidos alfa-hidroxiacidos (conocidos como AHA) son un grupo de ácidos naturales que se encuentran en los alimentos. Lo forman los ácidos cítricos, glicólico y láctico. No obstante, en la cosmética se integran por su gran capacidad de exfoliación al disolver las células muertas y reducir la apariencia de arrugas finas, cicatrices de acné, y manchas oscuras.

Luego, tenemos los betahidroxiácidos (BHA), que son exfoliantes químicos aptos para las pieles propensas al acné, y su ácido más conocido es el ácido salicílico, que exfolia la superficie de la piel, actúa sobre los poros y tiene cualidades antibacteriales y anti inflamatorias.

Por último, los polihidroxiácidos (PHA), como el ácido lactobiónico, tienen efectos similares a los AHA, pero no irritan la piel porque no actúan con tanta profundidad. Por eso son los ácidos más compatibles con las pieles sensibles, mejorando la hidratación y la función de barrera de la piel.

Seguro esto ya les suena familiar según los productos de belleza que tengamos en casa y para nuestro tipo de piel. Pues bien, si ya tienes un ácido comprado, debes saber que el ácido debe aplicarse mejor por la noche, ya que es un producto fotosensible y que puede causarte alguna reacción o irritación durante el día, además de que siempre aplica tu protector solar si deseas aplicarlo en tu rutina de belleza matutina. Y por favor, no vayas a usarlo el mismo día en que has realizado tu exfoliación facial (ya que no es necesario) ni pretendan irse a la playa (exceso de sol, y justo hemos dicho que son fotosensibles) o meterse al mar (el agua salada no ayuda a ciertos ácidos).

Ante todo, un ácido es un complemento de belleza como tal, no un producto de uso frecuente. Se recomienda empezar a utilizarlo una vez por semana hasta dar por hecho y confirmar que no te causa ningún tipo de problema, y de ahí, poder incrementar su uso a 2 veces por semana ya más adelante.

Y si te preguntas en qué momento de la rutina de belleza coreana podríamos aplicarlo, es justo en sustitución del paso del serum (no es necesario poner serum si es el día en que usarás el ácido), o sea, el ácido va después de tu esencia y antes de la crema. A propósito, JAMÁS lo apliques en la zona de los ojos. Y, al igual que un serum, es una gota por zona. Y por favor, los pasos son importantes, no olvidemos que cada uno prepara la piel a su manera y para recibir el producto siguiente. Si no eres de las que realiza la rutina coreana de los 10 pasos, mínimo limpia tu rostro, aplica tónico, tu ácido, y luego siempre sella con una crema, si no, puede ser contraproducente y aun así llegar a irritarte en los días siguientes.

Por lo general, el ácido es el complemento indicado para la época de invierno, cuando la radiación solar es menor y se puede tratar con mayor profundidad el rostro. No obstante, no significa que no haga su función y de un resultado en verano.

Y si hay un ácido que puede ser utilizado sin mayor problema y de forma más frecuente, ese es el ácido hialurónico, un ácido que ya de por sí existe de forma natural en nuestro organismo y que muchas veces lo veremos ya incluido en los productos de cosmética.

Solo nos queda decir que si te animas a utilizar un ácido, siempre asegúrate que es indicado para tu tipo de piel, que el resultado que va a dar sea lo que buscas, e infórmate bien de las propiedades que lleva.

Esperamos disfrutes de tu ácido con mayor seguridad y no olvides aplicarlo bajo estos consejos que hemos dado.

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